20100705

Alicia

Sus dedos, arrugados por el sumergimiento tan prolongado, componían una hermosa y épica historia. Cada surco, con su pertinente recorrido, daba misteriosas vueltas, ahondaba en ciertos momentos y en otros casi desaparecía al aliarse con otro camino similar. Algunos, incluso, llegaban un poco más allá, decorando la mano con historias de hadas, elfos y duendes, propios de una niña de su edad.

Cabellos negros, ojos marrón, la tez pálida y casi violacea... su menudo cuerpo descansando... los labios, delgados y rojos casi superpuestos en su rostro por quizás 8 años... la mirada inocente perdida en el espacio, como si las primeras luces de la primavera hubiesen retrocedido para dar paso al invierno y así remitir pero no apagarse jamás...

¿Angustia? no. Luego de 5 años en la policía dejas de ver en cada víctima a tu esposa o a tus hijos. A los 10, niñas como Alicia, tiradas al río por unos drogadictos en busca de dinero, dejan de ser siquiera humanas, pasan a ser cuerpos lodosos, sangrientos, abiertos desde sus entrañas para contarle al mundo sus más tristes secretos, su realidad ( que claramente ya dejó de importarte hace unos años).

Ella es sólo un cuerpo más, a nadie le importa a que edad perdió su primer diente...
a que edad comenzó a caminar,
a que edad dijo su primera palabra...

Y luego de que en el mismo incidente matasen a la mayor parte de su familia, a nadie le importa ya que mi niña haya muerto.

20100513

Ciertas Lunas

Hay ciertas noches, con ciertas lunas, en que no acierto a la coherencia de este corazón enmudecido. No sé lo que quiere decir, o quizás lo sé demasiado para entenderlo.
Es ahí, en esa confusión (o negación perpetua) en que se desprende de mi piel un caminito de hojas secas. Es poco probable que alguna vez hayas visto algo así, piel (morena como la mía) expandiéndose para luego aplanarse y dar a luz hojitas secas. Puedo estar al menos media hora así, mientras la única iluminación que ronda mi mente es esa pálida luz de luna, lúgubremente acariciando mi tez.


Cuando ya no hay más que hojas secas a mi alrededor, cuando la piel se me ha desprendido definitivamente, me recuesto en el seco lecho, el carmín de mis músculos sangrantes haciendo tono con la resequedad del paraje. Mi pelo negro ( y ahora un poco rojizo) enredándose en mi brazo, pegoteándose con los residuos viscosos de lo que fui. Cuando al fín, el cuadro queda completo, dejo mi mente volar hacia tu ventana, haciéndote señas para que me tengas en tu mente.


Cuando ciertas noches, ciertas lunas, le aciertan a mi corazón... y la angustia no hace más que darle un matiz distinto a la sinfonía, pienso en tí para acallar mi alma. Pienso en el silencio de tus besos, en el candor de nuestro cariño. En mi corazón amordazado.

20100331

En la habitación tono sepia.

Las flores que había recogido yacían marchitas en su mano. Las mejillas, alguna vez sonrosadas de juventud, estaban ahora pálidas y llenas de surcos. Las sombras irregulares de su cara se desfiguraban a ratos por la llama de la vela que reinaba en un costado de la habitación.
Ella estaba recostada en la cama, como hace días.
Después del paseo que tuvo que dar, buscando las medicinas de su esposa, las flores ya no revivirían ni aunque las pusiera en agua. Les miró con lástima. El café de los humildes pétalos combinaba con la habitación de tonos sepia, y con la bolsa de papel en su otra mano.
Intentó alzar la mano para mostrarle las flores (hace tanto enferma), pensó en decir algo. Ella no levantaría la cabeza. Se remojó los labios y movió la lengua inquieta dentro de la boca. No salió más que un murmullo de la anciana cavidad.
Salió del umbral de la puerta y avanzó hasta el velador al lado de la cama (donde ella yacía)
Dejó la bolsa de papel en el mueble, dando la espalda al catre. Las flores las dejó al lado del florero, donde otras más marchitas ya pacían.
Cerró los ojos y aguantó. Esperó oir algún ruido. Bajó los brazos desanimado, apretó los puños varias veces, juntando fuerzas y se volteó.
Ahí pálida, los ojos cerrados, tez como la cera, yacía inerte, inmóvil para siempre, la que eternamente sería su amada.

20100318

Carmín.

Carmín sólo sentía el frío y reía. Sentía sus brazos húmedos y se revolcaba en la  viscosidad con ojos alegres mirando el cielo. La sangre teñía su ropa y ella no lo notaba. PAtaleaba como si tuviese 10 años y estuviese en una piscina gigante. Agitaba sus brazos tratando de avanzar de espaldas, pero sólo lograba revolver más la masa que le rodeaba. Reía, sus carcajadas reumbaban con un eco terrorífico en la inmensidad del lugar. Las paredes blancas y el altísimo techo, asimilando una caja, no hicieron más que observarla, impasibles. 

Cuando la puerta se abrió, con un chirrido infernal magnificado mil veces, Carmín abrió sus ojos, los abrió realmente, y como saliendo de un sueño, las viscosidades diéronle asco. Miró en torno, olvidando ya la fuente del sonido que habría de despertarla.

Miles de vísceras le rodeaban, una pieza inmensa, llena de órganos varios. A Carmín le resultó de repente todo borroso, no sabía porqué su entorno le resultaba a ratos ondulante. Miró sus manos y su ropa (una bata blanca) manchados a más no poder de un tinte rojo enfermizo. LA impresión de todo ya no le dejaba espacio en la cabeza.
Profirió un alarido de muerte, y lo último que vió antes de desmayarse, fueron las vellosidades de unos largos brazos que se le acercaban,  erizarse por la agudeza de su aullido.

Le inyectaron para que siguiera durmiendo.

20100312

Porque a pesar de todo...

Tecleó una nota rápida y la envió por correo electrónico. Sabía que al cabo de dos segundos su mensaje sería recibido y retransmitido, al momento no importaba, tenía otros lugares donde estar.
Se paró del incómodo asiento, plano de tanto uso y se dirigió al mezón central. Mientras caminaba acomodó la mochila a su cansada espalda.
La mujer del mezón, rumiando un chicle le informó que debía pagar $200. Mira que doscientos pesos por 5 minutos, si lo podía haber dejado gratis... Omitió los comentarios y palpó el bolsillo derecho en busca de las dos ansiadas monedas. Se las tendió, dio media vuelta y se fué.
Llovía. Miró hacia arriba para recibir el agua en su cara. Puaj, sabe mal. Bajó la cabeza y se encaminó al paradero más cercano. Se subió a la primera micro que encontró.

La receptora del mail mientras tanto, cabilando sus opciones decidió por hacer caso del mensajel. No es, despues de todo, como si quisiera hacer algo más... no?

Pero cuando ella salió a la calle, no fue lluvia lo q golpeó su cara, si no un fuerte viento, que la siguió durante todo el recorrido.
¿Por qué? no sé... ¿Debería?... Es siempre el mismo dilema, y aún así... con tanto daño que nos causamos siempre... Y el viento cada vez más fuerte ¿por qué?... Mientras el maizillo que pizaba se elevaba a ratos en un intento por volar, pasó sin preocuparse por una plaza de juegos y siguió caminando ligero.

Descendió a la décimosexta parada del bus que lo llevaba. Cuando bajó la vio caminar apresurada adentrándose en las espezuras de lo que ahora era un parque. No quizo correr, supo que la alcanzaría igual.

Pacientemente caminó tras ella por lo que fueron quizás dos horas, no supo cuando la plazita, que pasó a ser parque, pasó a ser un bosque. No lo notó, ni tampoco lo notó su perseguida.

Cuando el bosque dejó de tener sus árboles tan juntos, para dejar entrever a lo lejos arena, ella disminuyó el paso, sin parar aún de caminar. Llovía y corría viento por igual. Él mantuvo su paso.

Ahora los árboles, cada vez más escasos dejaron de aparecer. Cuando ella se detuvo, y notó q estaba en medio de la nada, se quedó parada ahí, mirando la nada, con miles de pensamientos arbitrarios dando vueltas en su cabeza. Luego nada, su mente en blanco.

Apreció que su presa caminaba tranquila y luego se detenía en seco. Entonces corrió hacia ella. La miró... Y las palabras sobraron. Le tocó el hombro, con cuidado, casi como si temiese hacerle daño.

Ahí donde no había nada, el viento y la lluvia abundaban.

Y sintió la descarga...

Sus mentes quedaron en blanco y no supieron más del bosque que una vez fue una plaza y luego un desierto, ni de micros ni de pasos acelerados.

Y ella se deshizo... él la aferraba, instintivamente impidiendo que se separasen... se hizo viento... y él la lloro hasta que se transformó en una lluvia de lágrimas.

El viento aumentó de un modo increible, haciendo que la arena en torno se alzase. y corrió cada vez más rápido, haciendo que las gotas de lluvia que aún bajaban de la extensión de lo que alguna vez fue un joven, danzaran a un ritmo un poco extraño...

Danzas concéntricas... y el mensaje, supo entonces, fue retransmitido... porque luego las rocas también empezaron a saltar y el mar a revolverse... y el fuego despertó de su letargo para acompañarles...

Ella y él los que siempre se amaron avanzaron haciendo el camino inverso... y destruyeron todo lo que encontraron en el trayecto, porque estaban juntos y nada importaba.

Lo que fue mar, lo que fue fuego... se desplazó como la luz hacia la pasiva roca... para que en el presuroso encuentro desaparecieran ambos en una neblina demasiado densa como para respirar.

El rayo busó incesante a la roca y también, con inusitados brillos se amaron hasta la muerte. El miedo de la roca, por su inminente destrucción, ahogado por su temple y pasividad. Cuando ambos se juntasen no podrian existir tampoco.

Y asi en su danza un poco translúcida el viento y la lluvia dejaron de ser tales y fueron ella y él, despedidos en direcciones opuestas hasta que hubieran aterrizado y recuperados sus cuerpos.

Y pudieron encontrar sus miradas aunque estaban a muchísimos metros de distancia. Porque a pesar de todo se amaban. Porque a pesar de todo dolían. Dio cada uno media vuelta.

Cada uno que murió, se irguió y dio media vuelta.

Y volvieron a la rutina de ignorarse, hasta que alguien nuevamente los despertara del letargo enjaulado en mentes humanas.

20100123

Marcel.

El cobertizo impedía que se mojase con el torrencial que azotaba la calle a esas horas de la noche. Aunque llevaba paraguas, el viento furioso arrastraba todo a sus paso, mientras hacía que la lluvia en su verticalidad tomase diagonales inesperadas, por tanto, el paraguas no le servía para mucho.
El vaho que prosiguió a su suspiro se hizo visible entre las sombras y mientras tanto, la luz plasmando su silueta contra la pared en que esperaba, reflejó en su exhalación el frío que sentía.

Esperaría hasta que se congelase, y aún así seguiría esperando. Lo sabía, en sus entrañas yacía la seguridad de sus pensamientos y de su terquedad.

El pasar de las horas no aminoró la tormenta ni la intensificó, seguía cayendo constante mientras masas de aire frío le hacían danzar a diferentes ritmos. Pero el agua seguía cayendo con la misma energía.

Se durmió. La palidez de su piel asemejando ya la palidez de una nube en un día de primavera, iba tomando matices púrpuras. Se notaba en sus labios, donde el rojo iba dando paso al morado delineando delicadamente sus boca, extendiéndose luego en cada curvatura de su rostro.

Parecía una estatua. La luz del amanecer iluminó de a poco sus adormecidas extremidades, mientras el anaranjado tono del sol luchaba contra el inamovible halo azul de su tez.

Cuando él la encontró, bella incluso en su letal estado, no sintió culpa ni pena, sólo recogió del suelo el bulto que era ahora y salió del cobertizo buscando una puerta de entrada a la casa. Al encontrarla, empujó levemente para abrir y entrar, se dirigió con pasos seguros a la habitación de ella con el sigilo propio de una serpiente y la recostó en su cama.

La miró. Sacó de su bolsillo izquierdo una esfera pequeña con un extraño grabado y atada a una  cadena y la puso al rededor de su cuello. Sería un recuerdo de él para ella. Su despedida.

Esperó a que recobrara la respiración, y se marchó.

20091005

Sueños

Nubes que no puedes detener, el viento va muy rápido. Te paras a recoger una hoja que te llama la atención: 4 puntas en un degradé de color. Y es reflejado ahí más que verde amarillo rojo y café, el ocaso de tu vida. Se te fue la oportunidad en un instante. Intentas alcanzar el viento que lleva la nube de tus sueños, intentas igualarle y crees estar ganándole, pero tu camino se acaba, y el viento tiene todo el cielo por delante.

Viene un alto, aquí está el barranco, ¿y qué decides hacer? ¿saltar persiguiendo en un vano intento lo que se te va? ¿o dar la vuelta y dejar de soñar?

Los sueños son irrenunciables, sólo saltas en la espera de que ocurra un milagro. Ves la tierra acercártele con una aceleración de nueve punto ocho metros por segundo al cuadrado, pero ¿qué te importa la gravedad cuando es tu más grande sueño quién se escapa? y entonces las lágrimas tiran de ti, como queriendo amarrarte al viento, y piensas que quizás así sea y que quizás no estés cayendo del todo, y la negación en tu cabeza se contrapone con la otra voz, esa que se hace cada vez más fuerte, esa que te dice que quizás debiste haber dado la vuelta. Y cierras los ojos intentando no ver tu final, ese que te espera  en esas rocas negras, y la luz disminuyendo mientras intuyes que en este mundo no hay nada más.

While you were sleeping <3

Sometimes you'll find out, not all stars shine, some are black as coal,  and their light can't touch you even if you'd like.
They're magnificent, but they are just that...
a Dream in somebody else's eyes.
--- <3 ---

Feel the dark through me, a sunset of tears, undrawed sketches keeping themselves safe, out of time, out of space
--- <3 ---

Keep your eyes shout, real tight, real tight,, until it desappears, once you've open 'em it's still here, ...it isn't a dream.
--- <3 ---

Clouds made of something else than air, keep getting into my eyes, and I as come closer, it is more difficult to see. The outlines are blurry, the rain hiding your face, only things you don't wanna face, and closer and closer, you realise, they are noy clouds, it's only your mind.
--- <3 ---

And as the sleepyness comes to me, and slightly my lids gain force over me, all I want to see at last is a glimpse of your eyes.
--- <3 ---

Carmin isn't only in my hands, it is in the floor, dripping fast. Drop after drop, until the cup fills, til the roses are over, til you wake from this dream.
--- <3 ---
Trees as I walk, faster, trying not  to run, but even if I didin't want to escape, them becoming a green stain at my sides, as the bullet stops the moving and the static fills my eyes... I'm not dying, I'm only putting and end to my life.
--- <3 ---

20090928

Dream Controled Atmosphere

It's like blue, but all I see is green, when my lids slightly open, and the eyelashes don't let me see the whole scene... I'd like to know how  is the weather...


I wake up completely when I breath through the window, even if it's shape, like a moon, difficults me from getting my head off of the room... I stand up as I take notice of everything around me... taking a few steps I realise the mirror is suddenly replaced by a courtain..., a veil...
there's nothing to see.


And my dreams, as my hairs stops sleeping, and are lightly revealed by the light, stand up, leaving a mess in my head.


Is it air what I breath?, I could swear it were bubbles, or clouds, or raindrops...  I could swear it was a different story..


Am I hanging from the moon?, is it just my room?  I couldn't tell, isn't it about the same???


I fly, I fly, useless wings decorating birds, wingless dreams appearing everywhere,, brown colored iris desappearing in the dark.


May it just be my soul, ....,,,, look at all those points .... .. . . . .. .. . . . is it a dream?

20090914

negro v/s gris

Estupefacto, veía el extraño fenómeno llevarse a cabo sin que nadie lo notase más que él.
Sentado en su pupitre, anonadado, el niño boquiabierto miraba a la compañera del puesto inmediatamente adelante a él, su largo pelo, negro y liso, cubría el respaldo de la silla, abriéndose en abanico ante el mundo.
Cerca de la nuca, con espasmódicos movimientos, algo cobraba vida.
El niño se aferraba más a su pupitre mientras más violento se volvía el estremecimiento, las uñas, cada vez más adentro en la madera, y desde el pelo de la niña...


Mariposas volaron por la sala, el niño salió corriendo mientras los matices azulinos quebraban el blanco esquemático del salón. Ella sólo volvió la cabeza y sonrió. Le sonrió mientras corría despavorido, mientras con una certeza infalible, supo que se volvería en la eterna cara de sus pesadillas.


La profesora lo llamó, pero ni sus gritos evitaron que sus pequeñas piernas corriesen, escapando, de ese futuro incierto.
El resto de la clase, alucinado por el colorido de las mariposas, quedó mirando el techo y las ventanas, mientras los brillantes seres alados, volaban a la libertad.


O así lo parecía. El niño intentó seguir corriendo, escapar, pero las mariposas, cada vez más frenéticas en sus aleteos, le hallaron, lo rodearon y se introdujeron en sus ojos, pestaña por ala, lágrima por antena introducida en unas pupilas tan dilatadas que el grisáceo de su iris desaparecía.


El niño se sentó, cabeza entre las manos, manos apoyadas en las rodillas. Trató de llorar para liberarse de los seres alados que le nublaban la vista, pero no pudo...
Nunca pudo.




Los años pasaron. El recuerdo se bloqueó. El extraño mirar de él fue tomado por problemas de visión.
Nunca se hablaron, aunque las miradas se buscasen, él se rehusó a enfrentar el negro igualado al reflejo de sus aún mas  negros cabellos.

20090826

Paciente

Detrás de raídas cortinas, y de las ampolletas quemadas esperaré paciente a que me encuentres.
No sé si puedas verme, sé que el reflejo de la luz difumina mis contornos, y más visible que tus dedos frente a tus ojos en una habitación oscura, no soy.

Hay hojas secas que caen desde el cielo, y no hay nada más preciso en este momento que esas fugaces sonrisas bajo la luna.

Esperaré paciente.

Incluso si el telón baja y sea el fin de este acto. Seguiré destellos de una insignificante luz, gateando por un túnel demasiado bajo para mi cabeza. Saldré y seré la luz.

Como el brebaje caliente danzando al son de una cuchara, doy vueltas hasta marearme. Café bajo la lluvia, paraguas olvidados en el tiempo.

Un tejado húmedo y el cielo gris, sentada en la ventana de un segundo piso mirando las hojas caer... las hojas caer, las gotas caer, las motas de polvo con rastros de mi piel.

Titilando como la llama de una vela, negándome a morir por falta de mecha, o por el soplo de un viento rencoroso... azul entre amarillo.

Tulipanes que se desmayan por falta de sol. Y una que en la oscuridad, erguida, se mece al son del tiempo.

Mientras mi piel se crispe con el frio, mientras mis suspiros susurren tu nombre... Mientras mis ojos te vean reflejados en mi corazón...

Paciente, pero jamás te dejaré ir.

20090822

--

Y así es como te das cuenta, que bajo los susurros y las promesas de eternidad, el mundo es un vacío.


Porque soy un corazón que ya no existe, derramada mi sangre en una alfombra de tierra.
Quizás...




De qué sirve confiar?
de qué sirve cuando esa confianza es usada para herirte?
abrir tu corazón en vano.


Entregar tu corazón sólo para que lo retuerzan aun más.
como si lo que hay ya no fuese suficiente.


soy un vacío.


Y así le quedan las cosas claras a una.
y se pregunta, porqué le mienten?


porqué?

20090705

El trigal

El trigo le llegaba a la cintura mientras intentaba abrirse paso en la gran extensión amarilla que le circundaba, no es que el trigo fuese muy alto, pero ella siempre había sido más pequeña que el resto de los niños de su edad.

Jugaba a las escondidas, pero acababa de escoger el peor lugar para esconderse, creía contar con su baja estatura para pasar desapercibido si se agachaba un poco, pero la estela de ramas ondeando a su paso la delataban como las huellas que dejamos en la nieve al caminar.

Siguió caminando esperando que sus primos no la encontrasen, y se agachó mientras el amarillo oro le tapaba la coronilla.

Sintió susurros al pasar el viento, pero suponiendo que eran sus primos, intentó calmar su respiración.Los susurros fueron en aumento, y temblando, esperó que nadie la encontrase.

Pero luego notó que no reconocía las voces, y que el campo color del sol ya no era de sol si no que de color de luna, y que ella, una pequeña niña de trenzas largas se había convertido en otra vara larga y delgada de las tantas que llenaban el trigal.

20090704

Rocas

Caminaba tranquila por el bosque dando pequeños saltitos, como si le costase poner una extremidad delante de la otra, como si las hojas caídas en el suelo le distrajesen de la importante tarea de avanzar. Miraba de un lado a otro, con afán paranóico, como si le estuviesen vigilando.
Se paró en seco, escrutando el relieve de los troncos y la luz difuminada entre el verdor del follaje de los árboles circundantes. Cuando la incertidumbre que la llenaba llegó a un límite alarmante, extendió sus alas y emprendió el vuelo. Decidió que si volaba mas rápidamente se escaparía de lo que fuese que la estaba persiguiendo.

Vió al pajarillo avanzar hacia la libertad más allá de las altas ramas de la arboleda, dejándole pensar que estaría a salvo, pero fue demasiado tarde, de un sólo salto, la criatura agarró al pajarillo y observando con placer su cara anonadada se lo devoró de un bocado.

Erizando su gatuno pelaje, empezó a dar cuenta de los restos de la batalla pasada. Herido como estaba, no podía recuperarse, así que había decidido tomar una forma menos llamativas y curarse a una mayor velocidad. Pero no podía seguir viviendo de pajarillos de los bosques, por más que saboreara las imágenes mentales de éstos de la libertad de más allá de ese eterno bosque que aprisionaba su corazón.

Un brazo roto (o pata más bien) a medio sanar, unas mordeduras en las piernas, y varios rasguñones dispersos por su cuerpo de los cuales pestilente pus asomaba. Eran heridas extrañas, casi nada podía curarlas.

Trató de estirarse rascando la tierra con sus uñas, omitiendo el dolor por un rato. La verdad, para todos los intentos que había hecho, este era el que lo había dejado con menos secuelas, quizás se estaba haciendo resistente al veneno que el ramaje perisférico del bosque le inyectaba con fugaces espinas cada vez que intentaba escapar.

La primera vez habia tomado 6 meses en sanar, hasta que descubrió que deseando el cese del dolor, podía modificar su forma a su antojo. Así se enteró también de que ciertos animales demoraban menos en sanar que otros.

Aún así, no le sirvió de nada. Despertó un día en ese lugar sin recordar nada acerca de su vida excepto que tenía que salir de ese lugar. Caminó en linea recta hasta que sintió unos razguños y vió cómo el verde se trataba de alimentar de él. Había luz tras esas plantas, una luz distinta, en su mente supo que debía llegar más allá de las plantas.

Como tentáculos, le devolvieron hacia el centro del bosque, donde había despertado la primera vez. No le dejarían avanzar así de facil.

Se quedó tendido en el suelo, rezumando sangre y veneno de sus heridas, luego el veneno convertido en pus logró convertirse en una pequeña capa sobre los cortes. Sentía que moría. Se quedó ahí esperando a que la muerte se lo llevase en un cordial abrazo, pero sólo vino la lluvia.
Dejó mojar su cuerpo y ropaje por el líquido que escurría de las altas hojas en su cielo, y vio un pajarillo traspasar las ramas, salir y no morir. Decidió intentarlo si sobrevivía.

El agua curó sus heridas. Trepó con dificultad los árboles, pero al llegar arriba cayó perdiendo el conocimiento.

Seguía vivo.

Estaba hambriado, y le dolía el cuerpo. Deseó hacerse minúsculo, y cuando tomó conciencia de su cuerpo supo que era un gato. Pudo moverse más pues sus necesidades habían mermado. Trepó los árboles y rozó las hojas superiores sintiendo la libertad en su rostro, vio de nuevo otro pajarillo salir y trató de tocarlo con una zarpa, pero al instante calló al suelo.

Cuando despertó vio que se había llevado consigo al pajarillo, moría de hambre, asi que antes de sentir pena por la criaturilla se lo comió.
Abrió desmesuradamente los ojos, asustado, pues había visto con los ojos del pajarillo la inmensidad del exterior. Lloró de emoción, y supo que podía crear lluvia de sus ojos.

Cansado volvió a dormir, y volvió a intentar siempre que podía escapar de la espesura que le rodeaba.

Pero él no estaba destinado a salir. Su destino era el encierro en soledad, y así le supo en los labios el sabor de la oscuridad, luchar para seguir ahí, añorar o dejar de añorar la luz entre las zarzas. Se recostó en el suelo, cansado, con heridas mortales las cuales no le permitirían perecer nunca.

Se hizo un ovillo en el suelo mientras volvía a llover.

-...¿Y si me convirtiese en roca?

20090607

As cowardly as the one who uses alcohol and drugs,
I keep forgetting to peace my mind,
my eternal friend
the one who never betrays me
and just by being here hurts more than anything,

why would I want to remember?
what I play is Present,
as present as the fact that as you read this lines they're already Past.

(so far when you're just next to me)

I don't want to remember.
I'm useful this way,
without the gloomyness in my eyes.
without the blurryness...

(I can actually hear you)

I don't want me back
when now happyness is all I have.

20090518

What the sorrow of my soul may reach is unstoppable and truth
It's always being devoured by the hunger of my mind,
esa enormidad que la memoria desea en lo más profundo de si
and that can only be recieved with a grteful look.

We are lost
como dos almas que caminan en un desierto
nothing around but us.
And I try and I try
I'll just stop trying and start doing things

I'll let you be my moon
piercing white, reflected by my pupils...
iris relaxing letting it in.
I'm letting you in...

Forge an enemy out of myself...
a part of me lost in that trance
que la hipnosis de tus ojos se traga en mi alma.
just close your eyes...
Dream with me.

20090514

hmm

Through the cloudy sky
like a nonsense cry
I hear it at night
when there's just you and I

Blood tears a hole,
like acid in the rug
red piercing over white

Sometimes the window becomes a well
and we threw our words away
hoping they'll reach somewhere else
or they'll be buried in paper and pen.

It just sounds so far away,
unknown distances,
new beginings,
and the tears are just meaningless
because heaven won't fall apart

I've found peace
relative calm,
the eye of the storm.

Carmin red,
pupils in trance
irises comming and going
dancing in pain

and nonsenses are walking out of my mind

Leah...

Leah le acompañaba siempre,
siempre que los ruidos fuertes, las micros, los tacos, las idas y venidas, el transantiago, tu hermana, y el perro, ladraban, Leah estaba allí con él, se le abrazaba fuerte y no lo dejaba ir por nada del mundo...
Leah le acompañaba siempre, él tomó una aspirina y la cefalea desapareció.

Thoughts

New sun rising, like a new begining from your lips.
You took away the sorrow and made me a new smiling face.
I just keep on having those strange feelings which I wanna erase,
I'm just happy you helped me understand them faster.

New strenght and pure hearts.
Opened my eyes and breath that relaxing air.
Nobody heals completly, we just forget until we see light.

Just hold me tight, and never let go...

20090427

Con Fiebre...

Feliz de estar con fiebre, dormí mucho y me olvidé de todo. No necesité pensar, ni sentir, fui feliz, pero la realidad siempre termina tocando tu puerta, no importa donde estés.
Agradezco poder olvidar, poder sanar.
Odio lo que implica para mi olvidar, y alejarme de todo.
Son cosas que no pensé que haría alguna vez, o si las pensé, fue por motivos totalmente distinto.
Ash, y la volá mística sentimental que me tiene chata. Estar confundida.
Pensé que estaba bien ya, pero nadie puede estar bien en tan poco tiempo. Ni yo puedo olvidar tanto tan rápido de una forma efectiva. Solo evadí las cosas. Back Down to Earth, back down to earth.(8)

Un corazón roto, un corazón aturdido, un corazón dividido, un corazón inexistente, un corazón muerto.

Donde quedó lo fuerte de mi? do you wonder why I preffer to be alone?(8)
Mi entereza y mi, ahora opaca, luz? Have I really, lost control(8)